Un 5 de abril de 1992, el entonces presidente del Perú,
Alberto Fujimori, lanzaba una frase a través de la televisión que remeció los
oídos y destrozó las esperanzas de muchos peruanos tras el desastroso gobierno
del APRA de Alan García, la palabra “DISOLVER, DISOLVER EL CONGRESO DE LA
REPÚBLICA”, fue el inició de una época oscura y nefasta para el país. Aunque
algunos, aplaudieron esta iniciativa, simplemente mediante esas palmas se apagó
la libertad, se destruyó la democracia y dio paso a la dictadura.
"Tal vez muchos grandes escritores no recibieron el reconocimiento máximo como el premio Nobel, sin embargo, creo que la más grande satisfacción que puede tener un escritor es saber que sus novelas son leídas alrededor del mundo y reciben muy buenas críticas, ya que con ello, saben que vivirán eternamente". Ga bo, autor del blog.
lunes, 6 de abril de 2015
Crónica de una marcha anunciada
Un 5 de abril de 1992, el entonces presidente del Perú,
Alberto Fujimori, lanzaba una frase a través de la televisión que remeció los
oídos y destrozó las esperanzas de muchos peruanos tras el desastroso gobierno
del APRA de Alan García, la palabra “DISOLVER, DISOLVER EL CONGRESO DE LA
REPÚBLICA”, fue el inició de una época oscura y nefasta para el país. Aunque
algunos, aplaudieron esta iniciativa, simplemente mediante esas palmas se apagó
la libertad, se destruyó la democracia y dio paso a la dictadura.martes, 6 de enero de 2015
Los amigos de Jaime Bayly
Las mejores novelas no son solamente
aquellos con nombres extravagantes o tapas singulares, sino esas primeras
líneas capaces de atraparte, de convertirte en un ‘devorador’ de cada línea, en
coger ese libro y no pretender soltarlo hasta terminar en la última página, es
justamente eso lo que me ocasionó con la novela de Jaime Bayly, “El cojo y el
loco”.
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