lunes, 6 de abril de 2015

Crónica de una marcha anunciada

Un 5 de abril de 1992, el entonces presidente del Perú, Alberto Fujimori, lanzaba una frase a través de la televisión que remeció los oídos y destrozó las esperanzas de muchos peruanos tras el desastroso gobierno del APRA de Alan García, la palabra “DISOLVER, DISOLVER EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA”, fue el inició de una época oscura y nefasta para el país. Aunque algunos, aplaudieron esta iniciativa, simplemente mediante esas palmas se apagó la libertad, se destruyó la democracia y dio paso a la dictadura.


Justamente, una forma de evitar que lo acontecido hace 23 años no se vuelva a repetir, cientos de jóvenes se lanzaron a las calles mediante una marcha pacífica, convocada a través de las redes sociales el último 5 de abril, recordando el accionar del ‘Chino’.

La manifestación se dio por las principales avenidas del centro de Lima, culminando en la Plaza San Martín, donde cantidad de personas-en  su mayoría jóvenes- con pancartas, banderolas, tambores y otros instrumentos, hicieron escuchar su voz.

"arengaban su rechazo a 
la dictadura de Fujimori y
 gritaban los nombres de 
los estudiantes 
de la Cantuta, además 
maldecían al ‘Grupo Colina’"

Un pequeño grupo, de entre 5 a 8 personas vestidos de traje singular y cortes estrafalarios, atravesó el Jirón de la Unión con un triciclo y altavoz, recordando aquel 5 de abril. Sin embargo, un mar de gente marchaba por la avenida Tacna, donde arengaban su rechazo a la dictadura de Fujimori y gritaban los nombres de los estudiantes de la Cantuta, además maldecían al ‘Grupo Colina’, así como rememoraban la matanza en Barrios Altos.  La marcha estuvo acompañada por un grupo de efectivos policiales para evitar incidentes, que nunca sucedieron.

El evento también fue acompañado por una minoría de la prensa nacional, quienes cubrieron lo acontecido. Dentro de esa minoría de reporteros, estuvo Julito, un gran amigo, al cual no veía hace ya mucho tiempo, la última vez fue cuando renuncié a un diario local-por ciertas discrepancias ideológicas- donde lo conocí. Estaba como de costumbre, con su cámara en mano, capturando las mejores imágenes. Aunque algo exhausto y sudoroso por la gran caminata, siempre hace notar una energía única, nunca he sabido el por qué, pero creo que se debe a su amor por su profesión.

La marcha culminó en la Plaza San Martín, donde Julito estaba haciendo pequeñas entrevistas a los participantes del evento, así como a algunos curiosos. En dicha plaza los manifestantes mostraron una serie de frases y pensamientos agazapados en el suelo.  Algunos de los jóvenes llegaron con atuendos particulares, una jovencita vestía un vestido negro, muy similar a la vestimenta de las mujeres en luto durante la Guerra de Pacífico; otros con narices rojas y cabezas en forma de televisores con la imagen del ‘Chino’ en pantalla.

Sin embargo, no todo fue protestas y cánticos en contra de Fujimori, un grupo musical hizo bailar a muchos participantes de la marcha, con ritmos andinos. Ellos armaron la alegría, una forma de manifestar su descontento, debido a que Fujimori ya no está en el poder.


Julito siguió con su rutina de reportero, ya cuando todo finaliza, repasa y selecciona sus mejores fotografías para la portada del día siguiente. A pesar que llega al metro 78, él es extremadamente delgado para ser alguien de 32 años,  muchos lo confunden con un adolescente, ya no tiene el cabello largo, porque dice que dejó de lado sus pensamientos izquierdistas, ahora es un poco más conservador, pero aún siento que tiene algo de izquierda, tal vez su barba igual al ‘Che’ Guevara y el rostro de Carl Marx en el polo son simplemente coincidencia.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario